UN MOMENTO CRÍTICO (CONFIADO Y SIN QUEJAS) (JOSÉ Y MARÍA)
José buscaba una posada, necesitaba con toda
premisa un lugar en donde María pudiese atender todos los rigores de un pacto.
No sé cuán común era en aquellos días que un hombre
estuviera involucrado en un parto, ciertamente tuvo que haber sido la primera
para Él.
Lo que ciertamente era una realidad era que se
estaba en un momento crítico, un tiempo en que cada minuto, cada segundo era
crucial para aquella pareja.
El Hijo de Dios por nacer, desciende de su trono,
de su reino celestial al mundo que Él creó, hombres y posesiones que por Él
estaban, y en medio de su creación no había un lugar para Él.
Esto es lo asombroso de todo cuanto se
desarrollaba, María y José no registra la Palabra que se quejaron, que expresaron por qué esto o aquello, ¿Por qué Dios?
En medio de su situación compleja humanamente
buscaron cómo resolver, sabían que Dios estaba a cargo y en control, por ende,
ellos en su confianza en Él prosiguieron buscando cómo resolver.
En el momento preciso Dios permitió que se
obtuviera un lugar, este fue un establo; no fue lo mejor, pero, fue una
provisión.
Algo importante que obtener de este hecho es que
necesidad no demanda, no exige, no antecede protesta. De una manera u otra crea
gratitud, ya que habría sido aquello o ...
Cuando Dios brinda oportunidad en medio de
situaciones críticas, sea agradecido, no es su destino final; hay razones que
sólo Dios conoce del porqué de aquello para luego promoverle.
¿Quién dijo que todo tiene que ser espléndido, que
todo reuniría sus expectativas? Cuando el Creador permite tener una parcela de
tierra, tiene que trabajarla, mantenerla, invertir tiempo sobre ella para que
sea aprovechada.
Aunque pareciera que nada se está alcanzando o
logrando en el esfuerzo que se hace, no deje de buscar, tratar, tocar cuantas
puertas pueda hasta que el Señor permita que uno finalmente se abra. José por
insistencia logró encontrar el lugar que el Señor había provisto.
María y José atravesaron ciertas vicisitudes o
incidencias aun siendo responsables o el estar a cargo del nacimiento del Hijo
de Dios. Hubo momentos complejos moviéndose de un lugar a otro. Y esta pareja
con toda sobriedad así lo enfrentaron, listos para hacer todo cuanto se les ordenaba
para resolver o participar de los planes de Dios.
Lo ideal sería que todo estuviera apacible, todo en
orden, reposado. Sin embargo, todo lo contrario, fue lo acontecido, tenían que
mantenerse en alerta. ¿Acaso fue que el Señor les entregó una responsabilidad más
allá de la capacidad que ellos tenían? ¿¨Podría ser que se les exigía más de lo
que era lo correcto o necesario?
Solo el Hacedor conoce la resistencia de cada uno
de sus hijos, aquello que les puede confiar y aquello que podrá cumplir. Y en
medio de aquello, su gracia acompañará en todo el recorrido, su guía y
dirección en todo cuanto fuese o sea necesario.
El Señor no les dio una asignación y luego los
abandonó, allí estuvo en toda situación, y en medio de todo Él resolvió.
Los padres de Jesús tuvieron que salir de Belén de
Judea porque Herodes quería matar a Jesús. Egipto fue el lugar en que
estuvieron durante el tiempo de locura de Herodes por un período, empero, luego
volvieron a salir de Egipto y fueron hacia Galilea, a una ciudad llamada Nazaret,
porque en Belén ahora reinaba Arquelao (hijo de Herodes) el peligro no había
cesado hasta cierto punto.
Hay ocasiones en que el Señor permite o concede que
se esté en algún lugar por un espacio de tiempo hasta que se superen aquellas
situaciones que pudiesen representar algún peligro. Para luego permitir que se llegue
o vuelva hacia donde se debe de estar para retomar aquello que Él sí aprueba.
Los caminos del Señor son inescrutables, no es
fácil entender todo con claridad, mas, lo único importante en todo aquello es
que Él esté a cargo, porque el desenlace siempre será de bendición.
El Señor no conduce a celadas, caminos sin salida.
Aunque pareciera contrario la dirección en la que Él está guiando, se llegará a
puerto seguro, porque Él es el Buen Pastor, que cuida de todas sus ovejas; ninguna
de ellas está sin su amparo y cuidado.
·
Mateo 2:23- y se
estableció en la ciudad que se llamaba Nazaret, para que se cumpliera lo que
fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.
Posible podría parecer que algo no encaja en lo que
se está desarrollando o atravesando, pero, los propósitos de Dios siempre
cumplen su función. El Señor está en control, sus designios se cumplirán.
Comentarios
Publicar un comentario