CREER Y OBEDECER AL SEÑOR NO IMPLICA ENTENDER (ES SOMETIMIENTO A ÉL) (JOSÉ Y MARÍA)

En el advenimiento del Señor Jesucristo, en su llegada al mundo, en las obras admirables y maravillosas que aquello implicaba, el Creador escogió a dos personas íntegras en toda su extensión, dos personas que podrían cargar aquella responsabilidad de principio a fin. Escogió a dos personas que podrían responsabilidad a toda cabalidad y que estarían totalmente entregados y dependientes de todo cuanto revelaría el Señor a través de aquella travesía.

Una joven virgen fue alcanzada por la gracia de Dios, en donde se le había escogido para dar albergue en su vientre al Redentor, al Salvador, al Mesías; para darle entrada como hombre a la tercera persona de la santísima trinidad. Una joven que se había conservado en todo sentido tanto en su aspecto espiritual como físico. Simplemente estaba por una vida sin compromisos con el mal, preparada para poder ser un instrumento del Dios viviente.

Cuando ella fue visitada por el ángel con el mensaje y asignación espiritual sobre su vida, no hubo reprensiones, advertencias, mas bien, de Dios recibió una voz de complacencia y de glorificación por haber sido escogida para tan única y exclusiva responsabilidad, privilegio de poder darle cabida al Cristo en su vientre.

Después de escuchar al ángel, María no consultó con José debido al compromiso, ya que sería el procedimiento humano para tratar de comunicar sobre hechos que afectaría o alteraría ya sea planes o situaciones dadas. Lo destacable de este hecho es que par María su compromiso con su Hacedor era mucho más importante, gloria Dios. De ella después de las palabras del mensajero del Creador esta fue su declaración: “Aquí está la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra (Lucas 1:38)

Lo interesante de este hecho es que María, antes de su concepción ya había sido escogida para poder llevar a cabo esa obra tan especial. Lo que es importante volver a destacar es el hecho de haber vivido ella una vida limpia, pura, recta en toda su extensión. ¿Quiere esto decir que era perfecta? Desde luego que no, lo que sí indica o deja expuesto es que una vida no dedicado a la practica del mal era su norma de vida. (Lucas 1:26-38)

Al igual cuando consideramos a José, un hombre que tenía interés de poder desposarse con María, ambos viviendo conforme a pureza y temor a Dios, y sin imaginarse por lo que sería sacudido departe de aquella al cual había depositado su interés y amor, al igual deja expuesto el corazón y los valores de un José que aunque ante él había hasta el momento humanamente infidelidad (por el estado de María), trató de atenderlo todo de manera tal que ella no recibiese el castigo de lapidación que ser recibiría por un embarazo fuera del matrimonio o unión legal.

Y es en medio de esa disyuntiva o complejidad en el paso a tomar y de la manera que lo iba a hacer, se le presenta un ángel en sueños, el cual le comunica que nada debe de temer en medio del estado de María, que aquello no era una obra natural, mas bien sobre natural, obra entera bajo la responsabilidad del Creador para darle entrada al Salvador del mundo en su cuerpo o morada de hombre.

José sometido a Dios, sometido al mensaje divino, sometido a creer al Señor, procedió de manera sumiso a todo cuanto se le indicaría. José entregó creerle a Dios y no darle cabida a argumentaciones o dudas que anteriormente asaltaron como era natural ante tal situación.

¿Qué hace a José especial? Creyó, confió, tuvo total resignación a su Creador, sin jamás volver a poner en duda lo que estaba en el vientre de María. Puso a un lado su humanidad, sus deseos, y se centró en la voluntad del Creador en todo cuanto había determinado u ordenado (hizo como el ángel del Señor le había mandado y recibió a su mujer (Mateo 1:24)). (Mateo 1:18-24)

Nuevamente quedamos expuesto a un hombre que vivía en temor, honrando a Dios en todo cuanto hacía.

·         José y María no tuvieron que hacer cambios o ajustes con respecto a su relación con el Señor, siempre estuvieron allí para por Él ser usados o ser de utilidad para Él.

·         María ni José tuvieron que hacer un gran esfuerzo para someterse al Señor, porque ya estaban sometidos desde siempre.

·         Queda destacados de ambos que vivían conforme a los preceptos santos. De cuánta bendición es para una unión tener sus prioridades ordenados conforme a lo que Dios instituye, éxito garantizado ya que ambos están en la misma dirección, ninguno tiene que ser convencido u obligado a proseguir la marcha. 

·         Aunque la agenda de ambos fue interrumpida, ambos estaban dispuestos a que la voluntad del Señor imperase en sus vidas. Todo lo demás tomó un plano secundario, hasta que se hiciera o fuese cumplido lo que dictaminó el Señor.  Y usted, ¿considera que el Creador lo privó de algo mejor o su prioridad?, empero, ¿Qué debería ser su prioridad? ¿Quién debería ser el dueño de sus prioridades?

·         No trataron de entender lo complejo de todo cuanto allí se recibía y con lo que se comprometerían, los dos creyeron y obedecieron al Soberano. Es que se tiene que mantener siempre presente que creer y obedecer al Hacedor no implica entender, el imperante es someterse, obedecer sin dar cabida a cuestionamientos, porque siendo Él, el Señor de su vida, el compromiso sólo es servir. 

Cuánta enseñanza recibimos en todo aquello que allí trascendió, Dios llama, comisiona, entrega responsabilidades; ¿Cómo se está atendiendo? ¿Se ha cumplido a cabalidad o una agenda personal se ha interpuesto? ¿Está tratando de entender al Creador o está obedeciendo al Señor?

Comentarios

Entradas populares de este blog

UN DÍA SINGULAR (EN HONOR A ÉL)

LA PEQUEÑA ENTRE ISRAEL